Lleva allí casi dos siglos, y ya casi nadie repara en ella. No le da importancia, ella sigue brillando cuando la ocasión lo requiere y continúa cumpliendo con la función que le fue encomendada. Compañera, amiga, símbolo de aquellos que tan injustamente nos fueron arrebatados.
Se siente orgullosa de estar allí, iluminando con su sola presencia un lugar emblemático de Madrid, aunque tristemente menos conocida que otras plazas de esas que salen más en las postales de la ciudad; ella cree que eso se debe a que su plaza está tapada por la sombra de los árboles y los edificios, mientras que aquellas más afortunadas mostraban al aire libre todo su esplendor. Aun así, ha visto como se inclinaban ante ella personajes de la más alta importancia en la sociedad española, todo tipo de jefes de estado y militares de alto rango.
Se siente orgullosa de estar allí, iluminando con su sola presencia un lugar emblemático de Madrid, aunque tristemente menos conocida que otras plazas de esas que salen más en las postales de la ciudad; ella cree que eso se debe a que su plaza está tapada por la sombra de los árboles y los edificios, mientras que aquellas más afortunadas mostraban al aire libre todo su esplendor. Aun así, ha visto como se inclinaban ante ella personajes de la más alta importancia en la sociedad española, todo tipo de jefes de estado y militares de alto rango.





